lunes, 25 de abril de 2011

Una reflexión sobre la antiestética en el arte

Cuando hablamos de estética en el arte hablamos de belleza. Pero ¿qué ocurre cuando lo bello no aparece en el arte mas sí una cruda realidad que podría llegar a ser feo o desagradable o contrario a la estética?

En las distintas disciplinas artísticas la estética vendría a ser como la consecución; el resultado de una obra de arte. Lo contrario a la estética también es arte, pero es la otra cara de la moneda: la estética y la antiestética son arte. Es decir, una obra artística presenta esta dualidad, que podría ser compartida o individual. Compartida, en el sentido de que belleza y fealdad convivan en una obra de arte. Individual, por ser esta la que abarca, en su totalidad, la obra artística. Por ejemplo, en el género de terror o en el de una hermosa sinfonía. Ambos casos, como es lógico, opuestos.
Entonces, a la eterna pregunta de ¿qué es el arte? Diremos, pues, que el arte es la representación estética o antiestética de la vida misma. Porque en ella conviven lo hermoso y lo desagradable.
Quisiera mencionar dos casos de obras de arte que representan esta dualidad. Primero, la pintura de Vincent Van Gogh ‘Los comedores de patatas’. En ella, se muestra a varias personas comiendo patatas. Estas personas tiene apariencia deforme y la escena se da en un ambiente oscuro. En realidad esta pintura es desagradable y fea siendo sinceros. Pero sigue siendo arte, pues representa a aquellos seres miserables que se alimentan en ese ambiente oscuro y deplorable. La vida misma en los ojos del pintor, del artista.
Otro ejemplo que me gustaría mencionar es ‘Las meninas’ de Diego Velázquez. En esta pintura la belleza, lo hermoso y lo sublime se hace evidente a la vista del espectador. Es decir, la estética se representa de manera magistral. Y claro, es arte por los cuatro costados.
Inicialmente, el concepto de arte se relacionó mayoritariamente con la belleza o estética. Es con el Marqués de Sade en el romanticismo y, anteriormente, con una parte de los artistas prerrománticos, cuando el concepto de antiestética aparece en el arte. Por citar algunos casos mencionaré a Edgar Allan Poe, Francisco de Goya y Hieronymus Bosch, entre otros.
Lo que no se puede y es un error de algunos académicos, es encontrar en la antiestética o la fealdad una estética o belleza. Eso es un craso error de algunos que quieren darle esa facultad para llevarlo al terreno del arte. Cuando no es necesario darle esa facultad porque la esencia de la antiestética no es la belleza, es sencillamente mostrar la realidad tal cual es. Querer encontrar belleza en la fealdad es una tarea absurda. La pintura ‘Los comedores de Patatas’ de Van Gogh, jamás tendrá belleza ni estética. Tampoco implícitamente. Es un error. 'Los comedores de patatas' es arte, en su condición de antiestético.
Ocurre que por fuerza queremos encontrar belleza en la antiestética para justificar que es arte. Y vuelvo a insistir en que lo antiestético es arte, y no es necesario darle la facultad de estético. Como dije anteriormente, el arte presenta una marcada dualidad: lo estético y lo antiestético.
A lo estético no le hace falta argumentar su condición de artístico. En cambio, a lo antiestético, sí. En este sentido quiero hacer hincapié en que lo antiestético tiene o guarda en sí mismo unos parámetros que lo hacen artístico. Cualquier cosa no es arte. Para que algo sea considerado arte, es imprescindible que la obra en mención transmita algo: una sensación, emoción o haga reflexionar a quien sea testigo u espectador o lector de dicha obra artística.






Juan Aguirre. 

2011.

2 comentarios:

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  2. Al mencionar estetico no nos estamos refiriendo unicamente a lo bello, la esfera de lo estético es mucho mas amplia que de lo bello; lo bello no puede constituir el concepto central en la definicion de estetica, ya que esta resultaría limitada al excluir de su estudio lo no bello, o insuficiente al considerar lo bello en una forma histórica o clasicista, si fijamos la atención en lo bello clasicista o clásico como la Gioconda, el Partenon alguna sinfonia de Mozart no podriamos hacer entrar en el concepto de bello la escultura prehispanica, lo comico, lo tragico y hasta lo grotesco en la pintura surrealista de Dali o la Metamorfosis de Kafka.

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